Has estado haciendo unos cambios en tu vida, y llega una oportunidad laboral que, al leer la descripción del puesto, sabes que eres la persona adecuada para ocupar esa posición.
Haces todo el proceso para participar. Envías los documentos necesarios.
Te llaman a entrevista.
Todo parece fluir de la manera más ideal. Realmente conectaste con recursos humanos, tanto que al final te sonríe y dice que esperes el comunicado al día siguiente.
Cumples con todos los requisitos y te sientes segur@ que es tuyo ese puesto. Te vas a descansar haciendo una gran película en tu cabeza.
Nuevo día, y finalmente llega el correo. Dice que tienes un excelente perfil, pero hay otra persona que fue más adecuada para el puesto, y que te tendrán en cuenta para un futuro, pues “nos encanta lo que has hecho”.
Mucha suerte para la próxima.
Este tipo de situaciones pasan muy seguido y son más normales de lo que imaginas.
Por lo que no te juzgues, ya que diste lo mejor de ti.
Siempre hay alguien que puede ser EL/ LA mejor, teniendo la misma información y habiendo estudiado lo mismo, pero hay factores que realmente inclinan la balanza.
¿Cuál es entonces el factor determinante?
Las EXPERIENCIAS de vida son las que hacen que todo se mueva en cierta dirección.
La experiencia es conocimiento aplicado.
Estudiaste ciencias e hiciste cursos de actuación, tienes de antemano una ventaja en comunicación.
Sabrás leer al público (cliente) y por lo tanto dar una mejor presentación.
Tal vez digas en este momento que aquel curso de manualidades no te va a ayudar en tu profesión de trabajo en ingeniería de sistemas.
Steve Jobs hizo un curso de caligrafía y lo transformó en la estética que buscaba a la hora de crear tecnología.
Conectar los puntos de tus habilidades y conocimientos te ayuda a fortalecer lo que tienes para ofrecer allá afuera.
Tal vez no lo habías notado, pero siempre hay un espacio adecuado y “perfecto” para cada uno de nosotros.
Siempre hay alguna empresa o persona que está buscando lo que tenemos para ofrecer, de la manera que tenemos para ofrecer.
¿Y cómo podemos inclinar entonces la balanza a nuestro favor?
Las empresas están creadas para resolver un problema en el mundo de una manera específica. Y en ese proceso de crecimiento, ellas necesitan que sus problemas tengan soluciones.
Es ahí cuando identificas a qué nivel puedes llegar a resolver problemas, y por lo tanto, sobresalir por tu experiencia.
¿Has escuchado alguna vez acerca de la pirámide de Maslow? Aquí una definición rápida:
La pirámide de Maslow, se trata de una escala de necesidades y motivaciones psicológicas creada con la finalidad de entender el comportamiento humano. Esta pirámide abarca desde los aspectos más básicos biológicos hasta los más complejos y trascendentales.
La pirámide sigue una estructura bastante sencilla, donde la prioridad es el nivel de las necesidades básicas para ir escalando a las necesidades más complejas, las cuales se encuentran en la punta de la pirámide. Los escalones que forman a la pirámide están íntimamente relacionados, pues es necesario satisfacer las escalas más bajas para poder complacer las escalas más altas.
Esto desde una perspectiva más práctica y aterrizada a productos y servicios, se ve reflejada en la pirámide de Elementos de Valor
Resignifica las ventas
Revisemos la pirámide de elementos de valor.

Allí vemos 4 niveles:
Funcional
Emocional
Cambian la vida
Impacto social
Si te fijas, cada uno de los items ubicados en cada nivel son oportunidades de mejora para TODOS los que habitamos en este planeta tierra. Y por lo tanto, oportunidades de ofrecer nuestra ayuda (producto/servicio) a los demás.
En cada nivel de la pirámide hay muchas personas que están buscando maneras de:
Ahorrar tiempo
Ganar dinero
Reducir ansiedad
Entretenerse
Motivarse a seguir adelante
Trascender
Seguro tú como yo, hemos pasado por alguna de estas situaciones, y estamos más que realizados si logramos solucionar el problema y aún más agradecidos, si alguien nos ayudó en el proceso.
Si tú logras hacer eso mismo por alguien más, lo que más te reconforta es un sincero GRACIAS, pues el dinero lo ganaste con trabajo y además ya hacía parte del trato.
Es por eso que si resignificas las ventas a que es un proceso de transformación que le ayudamos a tener a otra persona, te vas a sentir mucho más motivado a continuar ofreciendo tus servicios.
Seguro te preguntarás, si lo que ofreces no es tan humano, ¿de qué manera encontrar nuevamente conexión con lo que haces?
Resignifica, ve a lo profundo y encuentra que al final siempre ayudas a que alguien siga expandiendo su creación con el mundo, a través de lo que hiciste.
Eres una pieza fundamental para que se siga creando energía en este mundo, por lo tanto estás ayudando a que la vida siga creciendo.
Servicios = Ayudar
Desde que inicié a ofrecer servicios de tutorías y eventualmente de marketing, mi enfoque estuvo principalmente en generar dinero.
Lo cual me llevó a aprender muchas habilidades que son altamente rentables:
Enseñar inglés
Diseñar páginas web y páginas de aterrizaje
Manejar anuncios publicitarios para pequeñas empresas en redes sociales
Editar podcasts y subirlos a plataformas de streaming
Crear contenido para redes sociales
Email marketing y automatizaciones
Creación de ofertas
Manejo de plataformas todo-en-uno para el mercado estadounidense y europeo.
Todas estas se han ido mostrando una tras la otra.
Llegaba un posible cliente y preguntaba si tenía conocimiento alguno acerca de una herramienta especifica, y muy honestamente les decía que sabía manejar otra similar, y si tenía vacíos, aprendería con tutoriales de YouTube.
Así se han ido desvelando los últimos 3 años trabajando remotamente con clientes en el mundo.
Durante los últimos 6 meses mi acercamiento a la generación de valor para mis clientes se transformó.
Ya no es pensar en cuánto puedo cobrar por mi servicio por la cantidad de tiempo y recursos que me llegue a tomar, si no, de qué manera estoy ayudando a la otra persona.
Piensa en cualquier cosa que no quieres hacer, pero sabes que debes hacer para seguir avanzando.
El primer pensamiento es: “ojalá tuviera alguien que se encargara de hacer esto, para yo poder seguir haciendo lo que realmente me gusta”
Es ahí, cuando el servicio que ofreces tiene un valor para alguien y por lo tanto un costo monetario. Le estás ayudando a aliviar la carga que tiene encima.
De esta manera es que se puede conectar con un cliente, obviando la transacción, pero siendo consciente que estás en una posición de poder ayudar a la otra persona, y la otra persona está dispuesta a pagar por recibir tu ayuda.
¿Cómo hacer para ganar más entonces?
Identifica lo que haces y cómo puede ayudar más.
Cambia el discurso de tu labor, y ponlo en otras palabras que sean más creativas.
Encuentra cuál es el VALOR real de tu conocimiento y la cantidad de vida que puedes ayudar a recuperar y mejorar a tu cliente.
Si vendes zapatos, ayudas a mejorar su calidad de vida.
Si trabajas en servicio al cliente, estás reduciendo la ansiedad y preocupación de la persona al otro lado.
Si trabajas ofreciendo servicios de marketing, estás ayudando a que el mensaje llegue mucho más lejos y por lo tanto, impactar muchas más personas.
La gente está dispuesta a pagar lo que sea por obtener la ayuda que los mueva de un punto de incertidumbre (A) al punto de solución (B).
Sigue estos pasos para poder mejorar tu perfil y encontrar personas que estén dispuestas a recibir tu ayuda:
Identifica tu industria y tus conocimientos
Lista tus servicios y cómo pueden resolver 2-3 áreas de la pirámide de elementos de valor.Por ejemplo: Ahorrar tiempo a tu cliente, reducir ansiedad y generar dinero.
Optimiza tu propuesta de valor de una manera en que la gente no te compare por precio con la competencia, si no que te escuchen atentamente por el valor que traes a la mesa.
Entre más elementos de valor ofrezcas, mejores serán tus probabilidades. Te lo juro te vas a destacar del resto de tu competencia.
Incluye tus intereses y/o otras áreas de conocimiento que no necesariamente están conectadas con tu industria para mejorar la experiencia del cliente
Entrega siempre lo mejor de ti.
Confia en el proceso, siempre hacer lo mejor te va a abrir más puertas.
¿Sabes cómo se llama esto?
Aprovechar tu Marca Personal :)
Seguro la has escuchado antes, pero tal vez no te la habían presentado de esta manera.
Vamos a ahondar mucho más en esto en próximas entregas, para aprender el valor detrás de tu marca, de hablar de tus intereses y ayudar desde tu esencia.
Si entendiste el concepto de ayudar, sabrás entonces lo que vamos a lograr con desarrollar con juicio nuestra marca.
Ahora, ¿sabes la teoría de PRECIO y VALOR? si no deja un comentario para abordarlo en una próxima entrega.
Cuéntame que tal te ha parecido el proceso, y responde a este correo cómo te ha funcionado.
Si quieres ser de los primeros en recibir esta NOTA en tu correo una vez a la semana, donde hablo de mentalidad, crecimiento, tips marketing aplicado a tu día a día, deja abajo tu correo.
Nos vemos la otra semana.
Santi.
⚔️

SANTINO: ¿QUIÉN ES?
Curioso de muchas cosas, y practicante de la vida.
Obsesionado con el potencial humano, la creatividad, la música, el marketing digital, 'traviajar', y el autoconocimiento.
Ayudo a emprendedores y "curiosos de la vida" a digitalizar sus intereses y desarollar su negocio basado en su Nicho-de-una-persona.
Si necesitas ayuda con escritura de contenidos y estrategias de generación de clientes potenciales, dale al botón y hablamos.

INSTAGRAMTWITTER YOUTUBE FACEBOOKLINKEDIN
RECIBE MIS NOTAS SEMANALMENTE EN TU CORREO / NEWSLETTER
Tus intereses son tu manera de transbordar e influir.
Aprende a volverlos tu forma de vivir.
Semanalmente hablamos de crecimiento, marketing digital, música, viajar y trabajar, y de tips acerca de cómo digitalizar tu conocimiento para que puedas crear tu negocio online hablando de lo que te gusta.
Copyright © 2024 | SANTINO.
Todos los derechos reservados.